120: Contigo soy feliz. Fin.

Habían pasado dos años.

Enzo y Luca ya tenían tres, y la nueva casa estaba llena de sus risas. El jardín era enorme, más grande de lo que cualquiera de nosotros imaginó, y los dos corrían por ahí como si el mundo entero fuera suyo.

Ginevra y yo estábamos sentados en la mesa del jardín, observándolos mientras el sol bañaba todo con una luz cálida. Ella me miró y sonrió… y esa sonrisa me golpeó directo en el pecho. Después de todo lo que habíamos vivido, verla así —feliz, tranquila, completa— era un milagro que todavía no terminaba de asimilar.

—La casa es muy grande y tiene muchas habitaciones —dijo de repente, mirándola con expresión pensativa.

Levanté la vista hacia ella.

—¿Es algo malo? ¿No te gusta? —pregunté.

Ella negó suavemente con la cabeza y una sonrisa pícara curvó sus labios.

—Tenemos que llenar las habitaciones —murmuró.

Fruncí el ceño, sin entender del todo, hasta que ella se levantó y caminó hacia mí. Tomó mi mano con una suavidad que me derritió los huesos y la c
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP