Alba
El silencio se ha instalado como un velo espeso, casi palpable, solo interrumpido por el murmullo regular de las olas contra las rocas. Parece que el mundo entero contiene la respiración, suspendido en una espera silenciosa.
La habitación, bañado en una luz dorada filtrada por las cortinas, aún respira el calor del día. Las paredes parecen saturadas de calidez, pero el aire lleva esa frescura discreta de la noche que se infiltra por las rendijas. El perfume salado del mar se entremezcla co