ALBA
El silencio del coche me oprime más que las palabras.
Paul mira por la ventana. Luisa juega con la correa de su bolso sin ser consciente de ello. Yo mantengo los ojos en la carretera, aunque conozco cada curva. El conductor no habla. Él sabe.
En mi pecho, una pregunta gira en bucle.
¿He hecho lo correcto?
¿De mostrarles las sombras? ¿De no preservarlas? ¿De no mentir más?
Podría haber embellecido. Dorado los ángulos. Hacerles creer que todo esto no era más que un decorado. Pero no. Les he