Mundo ficciónIniciar sesiónLa cuenta regresiva resonaba en el apartamento de Elena, un latido colectivo que marcaba el final de un año y la promesa de uno nuevo. Las luces de la ciudad centelleaban como estrellas fugaces, reflejándose en las copas de champán que sosteníamos en alto.
—¡Diez! —gritó Andrés, levantando su copa con entusiasmo.—¡Nueve! —siguió Elena, abrazando a su hijo con cariño. —Este año será nuestro año, mi Maxi.—¡Ocho! —Maximiliano me lanzó una mirada rápida






