(Punto de Vista de Luna Mancini – 14 de diciembre, un día después del cumpleaños)
Me desperté con el sol pegando fuerte en la ventana de mi torre.
La katana de Killian Drakov estaba apoyada contra la pared, brillando como si me mirara. El anillo de Irina en mi dedo parecía pesar más que ayer.
Bajé a desayunar con la familia.
El salón estaba lleno: mamá preparando espresso, papá leyendo el periódico con cara de querer matar a alguien (seguramente a Killian), Anya revisando armas en la mesa como