Sentía murmullos y pasos a los lejos, intentaba abrir mis ojos, pero los sentía muy pesados, Hasta este momento solo sabia que me estaba preparando para ir hacia la universidad, pero el mensaje con esas imágenes de mi padre me habían perturbado.
—Mama— logré gesticular suavemente, pensé que por el tono de mi voz nadie en ese cuarto o donde sea que estuviera en ese momento me hubiera escuchado, sentí unas manos grande nada femeninas tomar mi mano.
—Ya estoy contigo La mia preziosa— su voz, es