capitulo 10

Ari comenzó a tener un ataque de pánico luego del besos.

—Respira conmigo —susurró, su voz firme, profunda, pero llena de ternura—. Uno… dos… conmigo, Ari. Tú puedes.

Su aliento chocó con el de ella, cálido, real, presente. No era Nicolai. No eran cadenas. No era oscuridad.

—Estás a salvo —repitió él, cerrando los ojos mientras mantenía su frente contra la de ella—. Yo te juro que no voy a dejar que nadie más te haga daño.

Poco a poco, la respiración de Ari comenzó a acompasarse con la de Rafae
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App