El amanecer trajo consigo la furia coordinada de las manadas. Osos, tigres, zorros, lobos y guepardos se movieron con una brutal eficiencia, asaltando los puntos débiles de la red de Viktor Petrov: guaridas ocultas, rutas clandestinas de tráfico de Omegas y los refugios de sus soldados.
Kaela Ursin irrumpió en uno de los internados como una fuerza imparable, su enorme maza demoliendo paredes y dejando a su paso escombros y terror. A su lado, sus hermanos Boris y Kale lanzaban a los Alfas que in