Besos, celos y mordidas.
Liora se volteó despacio… y soltó una risa apenas contenida, como si lo hubiera estado esperando.
Derek, por su parte, frunció el ceño, dolido, como si le hubieran pateado el ego de macho alfa en cámara lenta.
#Lunita, no juzgues mi integridad de macho#, lloriqueó Yeho.
Scarlet se ruborizó, pero algo dentro de ella hizo clic. Con rabia y sin pensarlo, le plantó el sobre en el pecho a Liora como si estuviera devolviendo una carta bomba.
—Toma tu propina —espetó, con sarcasmo.
Luego, sin pedir pe