En cuanto me dan mi café para llevar, voy a la recepción a registrar mi check out. Salgo directamente a la calle y ya están ahí Armando y Gerardo, ambos ya están preparados para irnos de regreso a casa.
-Pero mujercita, ¿por qué esos ojos tan hinchados? –pregunta Gerardo al verme a la cara preocupado.
-Ahm, no sé. Tal vez haya sido tanta cerveza o la altura del lugar –trato de mentir pero no sé si haya funcionado.
-Tal vez te pueda conseguir unos hielos en el camino para tratar de disminuirlo