-Por favor, amor... Dime que sí vienes armada hoy –me pregunta Armando con la voz baja.
-Sí, no te preocupes. Pero no creí necesario sacarla... Aunque ganas tenía.
-Pero ahora, ¿qué pasó? –pregunta extrañado Gerardo.
-Ni idea. Mauricio no me adelantó nada que se iba o algo así –les digo a mis compañeros.
-No creo que te fuera a contar, Carito –siento una ligera burla de Gerardo hacia mi comentario inocente -, si se fuera a pelar no le diría a nadie. Menos a la mujer que lo está siguiendo.
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