Unas voces me llaman la atención, me sacan de mi ensoñación. Abro los ojos y veo la misma habitación de más temprano. Solo que ahora, no está Armando solo: están también Gerardo y el comandante Faros.
Están los tres hablando de algo casi pegados a la puerta, cuando Gerardo nota que abrí los ojos.
-¡Hola mujercita! Re-bienvenida al mundo de los vivos...
-Buenas noches, agente Meléndez. Me da gusto saber que aún sigue con nosotros.
-Hola Caro, ya les expliqué al comandante y a Gerardo sobre tu