Estoy en casa antes de las 7 de la tarde-noche, no quise quedarme a comer con Armando o Gerardo, de hecho preferí estar sola un rato. Al entrar, me quito la ropa del trabajo y me pongo algo más cómodo, un short corto y una playera larga. Aún estamos en esos días donde el calor sigue hasta tarde.
Pido una pizza hawaiana con un par de cervezas y un refresco de cola. Sé que tengo suficiente comida en el refri pero no estoy de humor para la cocina.
En lo que espero voy a sacar una vieja caja polvor