-¡Ya es súper tarde, Caro! –dice Miriam a Carolina quien viene manejando la carretera a Tres Marías. La noche les alcanzó en el hospital, platicando y recordando viejos tiempos con Armando, quien se mantenía de mejor humor sobre su cama.
-Tranquila mujer. Mira, los de la guardia vienen atrás –lo dice al comprobarlo por el retrovisor- y estamos a media hora de llegar a la zona boscosa. Lo único que espero es no poner nervioso a tu papá. ¿Por qué no les llamas y les avisas que no tardamos, tambi