No le importa lo que yo quiera.
Punto de vista de Adrián.
Cerré la puerta de un portazo al entrar en la habitación, conteniendo a duras penas la rabia que bullía en mi interior.
Me temblaban las manos y caminaba de un lado a otro, tratando de evitar golpear algo.
¿Cómo podía decir eso? ¿Cómo podía sacar a relucir a Kevin de esa manera?
No quería ir a Mauricio con Vera. No quería nada de eso. Pero, como siempre, no tenía otra opción. Mi padre me lo había dejado muy claro.
La ira en mi pecho era como un peso pesado