El amor no paga las facturas.
Punto de vista de Adrián.
Me quedé de pie en el umbral de la puerta, mirando a Carlota y a Catalina mientras exponían su caso.
Acababa de dejarlas en su apartamento y pensaba volver a mi hotel, y lo último que esperaba era ser acorralado por mis dos mujeres favoritas, insistiendo en que me quedara con ellas.
—Adrián, no puedes estar pensando en volver a un hotel —dijo Carlota, cruzándose de brazos y mirándome como si fuera un idiota despistado. Y no le faltaba razón.
—Vas a gastar dinero para n