Cada día será igual de mágico, te lo prometo.
Punto de vista de Catalina.
La suave luz de la mañana se filtraba a través de las cortinas mientras me ponía con cuidado mi vestido negro, admirando cómo las lentejuelas atrapaban la luz.
Mientras recogía mi cabello en un moño suelto, Adrián salió del baño ajustándose el cuello de su camisa negra. Me miró con una sonrisa juguetona.
—Vaya, vaya… ¿no estamos elegantes hoy? —bromeó, recorriendo con la mirada el vestido brillante que había elegido para el día.
Le sonreí a través del espejo, alisand