París es la ciudad del amor.
Punto de vista de Catalina.
Habían pasado semanas desde que llegué por primera vez a la mansión de los Delgado y, por primera vez en lo que parecía una eternidad, mi mente ya no estaba plagada de pensamientos negativos.
Rodeada de familia y amigos, de risas y de rostros familiares, el dolor que antes nublaba mi corazón parecía disiparse.
Poco a poco, Adrián y yo estábamos arreglando las cosas, paso a paso.
No siempre era fácil, pero estábamos encontrando el camino de regreso el uno al otro: com