540. La obra de arte de Tomás.
Narra Dulce.
Apenas el aire se acomoda en mis pulmones después de pronunciar la amenaza que juré cumplir contra él, apenas la piel de mi padre todavía guarda el calor del abrazo que me devolvió por un segundo al pasado, cuando Tomás irrumpe como una tormenta que no da respiro, como si esperara precisamente este instante de fragilidad para marcarlo con su teatralidad cruel, y entonces me toma con esa brutalidad suya que no pide permiso, que no conoce límites, que me arrastra hacia su mundo de so