520. El reloj ausente.
Narra Tomás Villa.
La televisión permanece encendida aunque no necesito escuchar las palabras que brotan de la pantalla para entender que algo se desliza fuera de mi control, un hilo invisible que alguien más ha comenzado a tensar y que ahora amenaza con enredarse en mi garganta; cada presentador repite lo mismo con ligeras variaciones, un hallazgo en la escena del crimen, una pista inesperada que podría abrir grietas en la coraza de silencio que durante años ha protegido a quien llaman “el ini