502. Huesos quebrados.
Narra Jean-Pierre.
Hay algo en el sonido de un hombre rompiéndose que siempre me ha perturbado. No es un ruido físico, no es un hueso astillándose ni un grito desgarrado, aunque en Gomes se mezclan ambos. Es un silencio extraño que se abre detrás de cada palabra entrecortada, un vacío que se traga el aire y deja solo la certeza de que lo que estás presenciando no es resistencia, sino rendición. Y sin embargo aquí estoy, sentado frente a él, con la mirada fija en su cuerpo convulsionado por la a