501. La promesa olvidada.
Narra Gomes.
A veces pienso que la memoria es una cárcel peor que cualquier celda. Las paredes no son de piedra, sino de recuerdos, y cuanto más luchas por escapar, más se cierran sobre ti, más se deforman y se repiten, hasta que no sabes si lo que recuerdas es verdad o solo una mentira que inventaste para poder seguir bebiendo. Yo lo sé porque llevo años encerrado en esa prisión silenciosa, y aunque trato de emborracharme lo suficiente para perder las llaves, hay noches en las que las puertas