317. El mapa sin territorio.
Narra Ruiz.
No sabía que el miedo podía oler a tinta.
Pero lo hace.
Está en las cartas. En los sobres sellados con cera negra. En cada fragmento de papel que llega a mis manos sin remitente, sin rastros, pero con precisión quirúrgica. Como si alguien me conociera por dentro, y supiera qué palabras van a doler más, qué frases van a hacerme temblar justo antes de apretar el gatillo.
El último llegó esta mañana. Dentro de una caja de madera vieja, con bordes gastados. Sin sonido, sin explosivos, s