318. Humo en el cristal.
Narra Gomes.
No sé si lo que siento es esperanza o asco. Tal vez un poco de ambas cosas.
Son las tres de la mañana. Hace horas que no parpadeo frente a las pantallas. Me arden los ojos, me duele la espalda y me queda menos café del que debería tener un ser humano funcional. Pero no puedo irme. No ahora. Porque ahí está. Una línea de código. Un fragmento. Una rendija. Algo que antes no estaba.
La conversación apareció en uno de los servidores intervenidos de la zona norte. No tendría que haber p