189. El monstruo que soltamos.
Narra Ruiz.
Hay algo de mágico en ver a una criatura dormida sin saber todavía qué le va a tocar ser en esta vida, si va a inclinarse por lo bueno o por lo útil, si va a ser un alma noble o una mente afilada como la mía. Dulce duerme como si no supiera que afuera del cuarto se cocina el infierno. Y eso está bien. La quiero así: ajena a todo. Lejos de los balazos, de las traiciones, de la mugre que todavía tengo metida entre las uñas.
Mientras la miro, me llega el informe que estaba esperando. B