Semillas de duda.
En el gran salón de la mansión Delcourt reinaba un silencio expectante.
Las luces, estratégicamente atenuadas, creaban un ambiente que simulaba calidez y armonía, aunque en realidad era una ilusión cuidadosamente construida para generar confianza.
Luciano se encontraba sentado en su sillón de cuero oscuro, su postura impecable y dominadora, semejante a la de un rey en su trono.
Su semblante proyectaba tranquilidad y afecto, pero bajo esa máscara perfecta su interior era un hervidero de ansiedad