Sospechas.
Sara se detuvo en el vestidor con las manos temblorosas mientras ajustaba el delicado broche de su blusa color crema.
En el espejo, su reflejo parecía el de otra mujer, con el cabello perfectamente peinado, el maquillaje impecable y la postura elegante y erguida, como si estuviera lista para una velada tranquila.
Sin embargo, nadie podría imaginar que, bajo esa fachada de serenidad impecable, su corazón latía con violencia, golpeando contra su pecho como un tambor de guerra que anunciaba la bat