Con el peso extra aplastando mi estómago voy moviéndome. Me cuesta abrir los ojos. Hace demasiado calor y una respiración que no es la mía empapa mi nariz.
Parpadeo frunciendo el ceño, inmersa en la incomodidad de la somnolencia.
Todo luce borroso.
Todo se ve distorsionado.
Carraspeo bajito y sigo pestañeando hasta tener el presente tan claro como el agua.
Jackson está muy cerca. Su boca se encuentra a suspiros de mis labios y es su aliento caliente lo que se adhiere a la piel de mi rostro.
Est