MILA
—Bueno... —deslizo la mirada por el despacho. Es amplio y espacioso, el vidrio prima, lo que lo delimita son amplios paneles ahumados y se puede apreciar lo que ocurre en los pasillos mas no lo que pasa en el interior de la oficina— ¿Lo mandaste a decorar tú?
La mesa rectangular que abarca más de dos metros de longitud tiene el mismo tono de las paredes y los ventanales; todo es elegante pero también excéntrico.
—¿Acaso me estás escuchando andrajosa o andas en tu nube de pedos y fantasías?