JACKSON
Voy subiendo por el ascensor, viendo de refilón la bolsa de Apple que cargo.
Me convencí de que para estar conmigo, ella debe ser y lucir lo mejor de este mundo, por lo tanto, no puedo permitirme que la pillen con un cacharro cómo teléfono o peor, sin uno encima.
De mala gana me miro en el espejo.
Ofuscación y cara de culo es lo que me devuelve el vidrio.
«No te niegues las verdades» dice el reflejo.
«La quieres controlar, quieres saber qué es lo que hace a toda hora, quieres llamarla c