JACKSON
—Si no sales de arriba mío te voy a romper las muñecas.
En vez de menguar, la presión aumenta. La polaca juega con fuego; está descontrolada, muerta de rabia, ira y veneno… Y no piensa detenerse.
—En menos de lo que tratas… Te habré enterrado el cuchillo en la yugular.
El dolor empieza a incomodarme igual que su presencia.
La cabellera ondulada y azabache cae en cascadas y roza mi nariz. Su olor, el peso de su anatomía que en contraste con mi musculatura es nada… Todo de esta sucia rata