Scott caminó lentamente hacia ellos, cada paso resonando en el silencio de la oficina. Sus ojos, usualmente fríos y calculadores, brillaban con una mezcla de furia y decepción.
—Estuve allí cuando el padre de Darius y Dereck murió en esa emboscada en Bagdad —dijo, clavando la mirada en Darius—. Vi cómo tres balas de un francotirador le destrozaron el pecho mientras cubría la retirada de su equipo. Yo cargué con su cuerpo hasta el helicóptero bajo fuego cruzado.
Giró hacia Carter, su voz bajando