Se me cayó el alma al piso. Estaba siendo extorsionada por un hijo de puta y no tenía a quién pedirle ayuda. Bueno, sí tenía, pero le daba más miedo la reacción de su padre que el chantaje.
—Isabella... —empecé, pero no sabía ni qué decir.
—¡Por favor! —me suplicó—. Si papá se entera me mata. Me mata de verdad.
Y tenía razón. Massimo iba a enloquecer. No solo por las fotos, sino por saber que su hija tenía novio y él ni siquiera lo sabía.
Iba a matar a Johnny. Literalmente. Seguramente le haría