LILIANA CASTILLO
—No lo sé… no creo que pueda dejarlo pasar —dije con seriedad, aunque por dentro me preguntaba cuál sería el momento adecuado para decirle a Julia que ya sé quien la quiere matar.
—Liliana, por favor, Rita es mi hermana —susurró Carl tomándome por los brazos, haciendo que mi atención se posara en él—. Deja que sea yo quien se encargue. Te prometo que Julia estará a salvo.
—Hagamos esto, enfrentemos a tu hermana juntos, y para evitarte la incomodidad de tener que reprenderla,