JULIA RODRÍGUEZ
—¿Me estás echando la culpa? —escuché la voz de Rita saliendo del despacho de Matt, mientras yo sostenía una charola con comida.
Matt no había salido a desayunar, bajo el argumento de que estaba solucionando el ataque cibernético de mi empresa. Me sentí culpable por dejar todo en sus manos, cuando yo bien podía ser capaz de solucionarlo, solo que la cabeza no me daba. Recordé todas esas noches en vela que pasé dentro de su oficina, trabajando juntos, lo satisfactorio que era re