LILIANA CASTILLO
Y Matthew tenía razón. Un día lo encontré plácidamente viendo las noticias con el pequeño Mateo jugando a sus pies con sus juguetes. Entre las noticias internacionales hablaban de la bancarrota de la empresa que pertenecía a su familia.
Al parecer un virus había entrado a su sistema de por sí ya endeble, y había logrado sacar el dinero que tenían tanto de ganancias como de inversionistas. Contrataron a los mejores programadores para encontrar donde estaba el problema, pero nad