Corazón sin ley

Corazón sin ley ES

Rosanny Fermín  Completo
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Resumen
Índice

Luciana Araujo es una asistente contable, que trabaja para Centro Clínico El Valle, uno de los tantos lineamentos de su trabajo es la no confraternización entre el personal médico y el personal en general. En el momento que firmó contrato jamás llegó a pensar que esta norma se le hiciese cuesta arriba, pero pasado dos años, cuando conoce al Dr. Juan La Cruz, su mundo se tambalea por ese hombre. Al principio trata de evitar esa atracción que siente hacia ese médico, pero cuando el corazón puede más que la razón, ya nada se puede hacer. Juan y Luciana le dan rienda suelta a la vorágine de sentimientos, pero su felicidad se ve perturbada por la transcriptora del departamento donde trabaja para médico radiólogo. El amor de Juan y Luciana, deberá pasar por varias pruebas y ésta es una de ellas. ¿Podrá su amor vencer las pruebas que les tiene preparado el destino? Quédate y conoce el desenlace de esta bonita historia

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Capítulo 1. Si usted es el postre.
Lunes, lunes, lunes. De nuevo a la rutina, de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, así ha pasado mi vida los últimos tres años. Miro la hora y son las 6:20 am, mis días menos deseados son los lunes y los martes, después de un sábado y un tranquilo domingo lo que provoca es seguir descansando y no arreglarse para ir a trabajar. Trabajo en Centro Clínico Virgen del Valle como asistente contable desde hace dos años, no es la mejor paga del mundo, pero algo es algo y eso me ayuda a mantenerme y cubrir mis gastos. Soy margariteña, aunque nací en Cumaná, resulta que estaba muy ansiosa por salir de la barriguita de mi madre que me adelanté dos meses, gracias a Dios era una niña muy sana y no tuve riesgos según mis padres. Me vuelvo a fijar en la hora y casi salto al darme cuenta que son las 6:50. En los siguientes minutos me aseo, saco el almuerzo de la nevera
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Capítulo 2 Tu piel bronceada
Sábado. Al fin mi tan anhelado fin de semana, puedo respirar tranquilidad, días para descansar de toda una estresante semana. Quedé con mis amigos el mediodía ir a la playa, primero pasaríamos por sigo, un supermercado, y luego nos iríamos directo a la playa de Guacuco. Amo la paya así que hoy quedaré como un camarón, rojito, si de por sí ya soy roja, ahora lo seré más. Preparo mi gran desayuno, arepitas con tortilla, queso y jugo de manzana mí favorito. Federica dice que soy una tierna manzanita y Arnaldo que soy una sexy fresita, ambos juegan conmigo y lo dicen por el color rojo de ambas. Creo que si pudiera ser algún vegetal sin duda sería el brócoli, sí, a muchos no le gusta, pero a mí me encanta, me fascina, es que es demasiado rico, sobre todo con el pollito sudado, cosita divina del señor. Medito mi semana,
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Capítulo 3 Grata sorpresa
Lunes 26.Otra vez lunes, que pesadilla. Me visto con sumo cuidado, porque agarré una pequeña insolación, pero nada que unas cremitas no solucionen, me recojo el cabello y aplico un labial natural en mis labios, y me coloco unos zapatos de salir de gamuza negros, hoy no estoy de ganas para llevar sandalias de tacón. Arraso con mi delicioso desayuno, arepas rellenas de ensalada de atún y jugo de naranja. Amanecí con un hambre voraz, una vez terminado recojo todo y me voy al trabajo.Allá es más de lo mismo, trabajar, trabajar, trabajar. El sábado en la noche si pude ver qué es lo que sucede entre mis amigos, se gustan y los tontos no lo admiten, después de lo del doctor bonito, nos fuimos a mi apartamento y nos arreglamos para parrandear, fuimos a una discoteca aquí mismo en Pampatar, es asombroso el lugar, me encantó en el ambiente y allí pude ver como ambos se miraban, co
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Capítulo 4 ¿Fabían Ríos?
Después del altercado con el doctor bonito guardé la caja en mi auto y me fui almorzar. Las cosas en mi departamento esta semana no ha estado marchando muy bien, mi jefe ha estado de un humor de perros, ayer tuve que frenar a Federica para que no le dijese sus cantas cositas.Me siento cansada y agotada física y emocionalmente. Estar en un departamento como rayos x no es nada fácil, en momentos de broma y se puede ir al baño, si te descuidas se llena la caja, estas facturando y pasando el punto de venta se llena la caja, respondes el teléfono un momento y ya la cola llega a la recepción. Me hago una idea porque la mayoría no dura como operadora de caja. Se necesita mucha paciencia para atender a los pacientes, algunos son tan intransigentes y te tratan a las patadas, que provoca ahorcarlos. Y a pesar que uno quiere explotar, siempre, pero siempre se debe tener una sonrisa y hablar como si no pasase nada.Para dese
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Capítulo 5 Juguemos señorita Araujo
Me despierto al sentir una patada en mi estómago, que me ha dejado sin aire, joder como me duele, a mi lado está Federica y a su lado Arnaldo, como que no he asimilado bien lo que estoy viendo que vuelvo a ver. Pero… pero… si hemos dormido los tres en la misma cama, la tortícolis que va tener mi amigo va ser monumental, si su cabeza está colgando de la cama. Uy… que feo que me expresado. Ya va… detengo mi mirada en sus vestimentas, pero, pero y vuelvo a decir, pero si estos dos están desnudos. ¿QUE ES ESTO? ¿Se han liado conmigo durmiendo?Si serán guarros, los dos. Me paro de la cama y voy a la nevera, necesito urgentemente un juguito de naranja. Me siento y apoyo las manos en la isla, resaca no tengo, no siento que la cabeza me vaya a estallar, pero confusión, sí, mucha. Primero ¿cómo es que he llegado a mi departamento? Segu
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Capítulo 6 Tranquilo mi doctor
Entre caricias y miradas apasionadas entramos a mi departamento, cierro la puerta y me dedico a observarlo, mejor dicho, nos dedicamos a comernos con la mirada, madre día que hombre más caliente, que me muero solo con su mirada azulada, vaya noche la que me espera. Se acerca… se acerca y termina con los espacios que hay entre los dos, sus ojos están brillosos, parecen el purito fuego cuando está ardiendo y yo me quedo viendo como ese hombre con sus dedos recorre mis hombros descubiertos, se me eriza la piel ante su contacto. Recoge mi cabello en una mano mientras que con la otra suelta las tiras del bañador, éstas ceden poco a poco hasta dejar mis pezones expuestos a su vista y se endurecen. Me muero por besarlo, digo en mi mente y parece leer mis pensamientos. —Créeme Luciana, yo también me muero por probar esa boquita tuya —susurra en mi oído y casi jadeo. 
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Capítulo 7 No te resistas Luciana
Me duelen todas las extremidades, mi noche fue muuuyyy placentera, demasiado diría yo, ya mi cuerpo lo echaba de menos. Juan La Cruz tiene lo suyo si antes medio lo afirmaba, ahora lo afirmo completamente. Coge como los dioses, te hace sentir que tienes el mundo a tus pies, te hace volar y en definitivo ese hombre te enloquece con sus besos y sus miradas, pero no repetiré, no, no, no. Debo tener mano dura, nada puede llegar más allá de doctor a empleado y de empleado a doctor, por mi salud mental ruego que sea así. En la madrugada mientras me hacía suya por tercera vez me di cuenta que cualquiera se podía enamorar de semejante Dios. Su mirada transmitía mil emociones, sus labios profesaban mil cosas y su cuerpo te hacía vibrar mil maneras. Sí, vaya que es bueno el doctor en la cama. Me debo levantar y lo que me provoca es seguir en cama… ¿por qué tuve que
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Capítulo 8 Aquella noche del domingo
Ha pasado una semana desde que se presentó en mi departamento y ni me ha dirigido la palabra, solo para aparentar frente a los demás. No sé si sentirme agradecida o dolida. ¿Quién carajos me entiende? Solo me quedan tres días contando el de hoy en ese servicio y realmente no sé cómo sentirme. Estoy frustrada, mis sueños en la madrugada no me ayudan a nada, cada vez se hace más presente como recorrió mi cuerpo con sus besos y sus dedos, vuelvo en si al darme cuenta que estoy en la oficina de los médicos radiólogos buscando un estudio. —Me comentó mi padre que viaja el viernes —volteo con el corazón acelerado, no lo sentí caminar. —Así mismo es doctor, con permiso —dije indiferente para pasar por su lado. Sutilmente tocó mi brazo y se acercó a mí hasta dejar sus labios cerquita de los
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Capítulo 9. Eres muy joven
Jueves... Jueves... Jueves. El juernes de la semana, el que tanto es esperado. Fuese perfecto si me tocase quedar en casita, pero no, me toca trabajar después de haber pasado cinco días por fuera.Con el ánimo por el piso preparo de almuerzo, pollo al horno sazonado con mostaza, papas y trocitos de zanahoria, una ensalada de huevo, remolacha y brócoli, y arroz frito, y de tomar me compraré un refresco de uva en el cafetín. Veo la hora y son las seis y media. En la mañana me costó un poco levantarme, dado que los días anteriores me despertaba a las ocho de la mañana, bostezo mientras me acomodo y doy chance que se haga la hora para salir, mientras tanto, ordeno un poco mi departamento. Federica lo hizo en mi ausencia, pero no es igual. Digamos que soy maniática. Me rio al recordar como me recibió en el aeropuerto. —Por fin llegas, pensé qu
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Capítulo 10. Hazme tuya mil veces
  Sábado 21 y el Sol está en su máximo potencial, decido broncearme un rato. Me pongo un bañador de color vino tinto después de haber desayunado unas tostadas con queso y jamón. Le mando un mensaje a mis padres, agarro mis lentes, las llaves del departamento y bajo al área de la piscina. En la zona de la playa veo a las amiguitas de Giovanna La Cruz y le pido a todos los santos que ella no ande cerca y mucho menos su hermano. La mañana se pasa volando y yo ya estoy como un camarón, hidrato mi piel para que no se maltrate. Decido subir a la hora del almuerzo y me sorprendo al verlo en mi puerta. —Doctor La Cruz ¿Se le ofrece algo? Tiemblo, me siento tan indefensa con semejante hombre al frente y yo con tan poca ropa.Me recorre de arriba a abajo y juro por Dios que ya me calentó hasta el alma con esa mirad
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