Esposa mía, tu me perteneces
Valentina nunca eligió a Dante Ferreira; su matrimonio fue un contrato y el divorcio, su primer acto de libertad, pero él no está dispuesto a dejarla ir. Esa misma noche la somete a un compuesto capaz de alterar la voluntad y convertir el deseo en necesidad, aunque lo que debía ser control se vuelve algo más peligroso cuando Valentina no solo se queda, sino que empieza a acercarse, provocarlo y derribar las barreras que él mismo construyó.
Mientras el poder de Dante crece en el mundo criminal, también lo hace una amenaza invisible que lo observa desde las sombras, hasta que un ataque lo cambia todo: sin memoria, sin pasado, sin recordar a la mujer que ahora lleva a su hijo. Y Valentina, con la verdad en sus manos, no huye, decide quedarse, porque esta vez no será la droga la que la ate, sino algo mucho más irreversible.