Un juego de prisión en nombre del amor
En una ciudad donde todo tiene un precio, Rubén D’Angelo acaba de cometer el error de su vida. Tras una noche de apuestas en el club más exclusivo y peligroso de la zona alta, ha perdido lo que no le pertenecía. Jaxson Sterling, el heredero de un imperio construido sobre el pecado y la tecnología, no acepta disculpas, solo pagos en efectivo o en activos.
Y su activo favorito es Bianca.
Bianca es la chica buena por excelencia: dedicada, dulce y completamente ajena a la oscuridad que financia su vida de lujos. Pero su burbuja estalla cuando es secuestrada por los hombres de Jaxson y llevada a una mansión aislada, una fortaleza de acero y cristal donde ella es la única prisionera.
Él la quiere porque ella representa todo lo que él nunca podrá tener: pureza. Ella lo odia porque él es el monstruo que le robó la vida. Sin embargo, en la convivencia forzada, las líneas entre el odio y la pasión comenzarán a borrarse. Jaxson está acostumbrado a ganar siempre, pero no sabe que Bianca es la única apuesta que podría hacerlo perder el control.