Filtrar por
Actualizando estado
TodosEn procesoCompleto
Clasificar por
TodosPopularidadRecomendaciónEvaluaciónÚltima actualización
Adoración Secreta Libro 2 Bilogía Secretos

Adoración Secreta Libro 2 Bilogía Secretos

La vida de Theodore Bourke ha cambiado radicalmente. Cometió errores monumentales y deberá asumir las consecuencias que estos acarrean. Ya no es el mismo joven que se dejó llevar por la rabia y la ira atacando a los que más ama, ahora ya es un hombre que será capaz de dar la vida misma solo por una persona: Fiorella Ortiz. Vive, respira, camina, despierta cada día, sigue su vida solo por ella, todo por ella; es ella quien lo mantiene sujeto a tierra, porque solo por ella respira, aunque a veces sienta que no es merecedor de tanto amor puro. Aquel día, cuando la tragedia los tocó, una parte de él murió porque siempre le va a doler no haber abierto los ojos antes y tal vez se habría evitado tanto sufrimiento innecesario hacia la Fiorella. Han sido dos veces en las que Theodore ha tenido que rescatarla, y si él tuviera que rescatarla cien millones de veces más, lo haría. Siente que fue un completo egoísta, no pensaba en otra cosa, nada más en lo que él sentía, dejándose cegar por la intriga, reconcomio y maldad de terceros, quienes aprovecharon ese punto vulnerable en él y entonces no tuvo reparos en hacer lo que él sentía, debía. Por tal razón hizo lo que hizo, buscó su venganza y la consiguió, llevándose a todo el mundo por delante. El pasado a veces no perdona y este le cobrará a Theodore una vida inocente y durante ese proceso de dolor otros sufrirán mucho más. Él aprenderá de la peor manera y en carne propia que uno mismo se forja su destino. Algunas veces la vida nos obliga a caer al vacío para que aprendamos a volar y entonces nos damos cuenta de que tenemos dos opciones: caemos o volamos.
Romance
104.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
Si Solo Te Quedaran 72 Horas de Vida

Si Solo Te Quedaran 72 Horas de Vida

El día en que decidí donar mi cuerpo a la ciencia, mi familia se reunió alrededor de mi hermana adoptiva, Elena, para celebrar su admisión en un programa de tratamiento experimental de vanguardia. La que tenía cáncer cerebral se suponía que era yo. Pero Elena usó la posición de mi esposo Jorge en el hospital para intercambiar sus registros médicos sanos con mi diagnóstico terminal, robándome la única oportunidad que tenía de sobrevivir. ¿Y qué fue lo peor de todo? Que todos la alentaron. El dolor se volvió insoportable. Me esforcé por estar presente, solo para escuchar a las enfermeras susurrar: —Es bueno que el Dr. Jorge haya conseguido ese lugar para Elena. Dicen que solo le quedaban tres días. Así que, en las últimas 72 horas de mi vida, me deshice en silencio de todo. Cuando le di a Elena los manuscritos originales de mis novelas, en las que había vertido todo mi corazón y mi alma, mi padre y mi hermano me dieron una sonrisa llena de satisfación. Cuando Jorge decidió cumplir el último deseo de Elena y casarse con ella, me entregó los papeles del divorcio. Yo los firmé sin dudar ni un momento. Él suspiró y me elogió por finalmente ser “tan razonable”. Y cuando yo convencí a mi hija, Olivia, de que llamara “mamá” a Elena, ella dijo entusiasmada que su nueva mamá era la mejor. —No te preocupes —dijo Jorge, consolándome—. Solo lo estamos guardando por ahora. Una vez que ella haya fallecido, todo volverá a ser tuyo. Le di a Elena todo lo que tenía, justo como ellos querían. Entonces, ¿por qué, cuando descubrieron que todo fue una maldita mentira de Elena, fueron llorando y diciendo que yo era la que siempre quisieron?
Cuento corto · Drama Realista
4.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Casada con el capo que me destruyó

Casada con el capo que me destruyó

En la víspera de mi boda, dos hombres me agredieron con saña. En un desenfrenado impulso por defenderme, acabé matando a uno y dejando malherido al otro. Alejandro Moreno, mi prometido de entonces, quien debía protegerme, me abandonó a mi suerte durante el juicio. Fui condenada a dos años de prisión. Cuando, por fin, recuperé mi libertad, descubrí que mi exprometido ya se había casado con Isabella Nieves, mi mejor amiga. Ella no solo se quedó con mi hombre, sino que también ocupó el puesto que me correspondía como médica. Sin un lugar adónde ir y en el momento más oscuro de mi vida, Érico Garrido apareció en mi puerta. Como el capo mafioso más poderoso de Novalandia, usó toda su influencia para silenciar a cualquiera que se atreviera a hablar de mi pasado. Luego, me pidió matrimonio. Me confesó que siempre había sentido algo por mí. Yo, ingenua, creí haber encontrado a mi caballero de brillante armadura, a mi verdadero y único amor. Los primeros cuatro años de nuestro matrimonio me parecieron perfectos o eso creí. Hasta que, por casualidad, escuché una conversación entre Érico y su hombre de confianza, Adán Soto. —Jefe, qué astuto fuiste al ordenar que esos desgraciados acosaran a Eliana Mendoza. Si no fuera por eso, la señorita Isabella jamás habría tenido la oportunidad de casarse con Alejandro —dijo Adán. La voz burlona de Érico le respondió: —Solo quería asustarla un poco. Jamás imaginé que llegaría a matar a uno… y que terminaría en la cárcel. —Pero la señorita Isabella ya está casada —preguntó Adán, confundido—. ¿Por qué sigues manteniendo a esa puta ahora que salió de prisión? Érico hizo una pausa antes de responder: —Porque quiero asegurarme de que no vuelva con Alejandro… Y que no le cause problemas a Isabella. La risa que siguió me desgarró el corazón en mil pedazos. Todos esos bellos recuerdos de Érico rescatándome de la humillación eran una farsa. Él había sido el autor de mi desgracia, todo para que Isabella pudiera tener su
Cuento corto · Mafia
4.6K leídosCompleted
Leer
Añadido
Muere la Verdadera Hija, Mis Hermanos Enloquecen

Muere la Verdadera Hija, Mis Hermanos Enloquecen

Me encontraba en el hospital, después de que me colgaran 99 llamadas a mis dos hermanos. Finalmente llegaron, acompañados de mi hermana biológica que habían encontrado. Mi hermano mayor, el que me había rescatado de mis padres abusivos, levantó la mano y me dio una bofetada. — ¡Cynthia, para pelear por el cariño de Sarah, ¿te atreviste a fingir que tenías una enfermedad terminal? ¿Y venir a este lugar para asustarnos? Me cubrí la cara, que estaba roja e inflamada, mientras escuchaba al segundo hermano, que siempre había confiado en mí, reír abrazado a Sarah. — ¿Acaso pensaste que, como Sarah no se sentía bien, fingirías una enfermedad para llamar nuestra atención? — Ya basta, siempre viviste con todo lo que querías, has estado bien de salud todo este tiempo, ¿cómo vas a estar enferma? Sarah, muy comprensiva, intervino: — Hermanos, no la regañen. Creo que solo está así porque piensa que yo le quité su lugar, por eso actúa de esta manera... Miré a mis dos hermanos, que me habían consentido durante diez años, y de repente, sentí que todo lo demás ya no importaba. Después de todo, solo me quedaban siete días de vida. En siete días, todo volvería a la normalidad después de mi partida. Pero ellos no podían aceptarlo.
Cuento corto · Romance
5.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
Obligada a vivir en el sótano por mi esposo

Obligada a vivir en el sótano por mi esposo

Nos estábamos preparando para mudarnos a una casa nueva, y cuando la mejor amiga de mi esposo se enteró, decidió mudarse con nosotros. Estuve a punto de protestar, pero mi esposo accedió inmediatamente. Para colmo, incluso le cedió el dormitorio principal de mi hija al hijo de su mejor amiga y obligó a nuestra hija a mudarse al sótano. Cuando le expresé mi desacuerdo, lo vaciló diciendo: “Grace es mi mejor amiga; no lo pienses tanto. Su hijo es como el mío; por supuesto, quiero que tenga la mejor habitación“. Ya que seguí firme, mi esposo y su familia empezaron a criticarme, llamándome egoísta. Incapaces de soportar su injusticia, me mudé con mi hija. Fue entonces cuando se dieron cuenta de mi ausencia y se pusieron ansiosos.
Cuento corto · Romance
5.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Mi mano por la vida del Don

Mi mano por la vida del Don

—¡Para… ya no más! ¡Estoy en mi límite! Estaba de rodillas en el suelo, con las lágrimas corriéndome por el rostro, mientras un hombre sin camisa permanecía de pie frente a mí, sosteniendo un látigo de cuero en la mano. Su voz se mantenía suave, pero sus movimientos nunca lo eran. —Bebé, apenas vamos a la mitad. Después de volver de entre los muertos, gasté ochenta millones de dólares contratando al modelo masculino más caro de todo Navarro para que pasara la noche conmigo. Con esa cantidad de dinero sobre la mesa, el servicio definitivamente estaba a la altura de su precio. Sacó a relucir cada truco que jamás había probado en mi vida. A la mañana siguiente, estaba sentada a horcajadas sobre él, usándolo como mi entrenamiento matutino, cuando de repente apareció una persona más en la habitación. Mi esposo. El Don de la familia mafiosa, Leone Vieri.
Cuento corto · Mafia
4.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
El corazón roto

El corazón roto

Mi papá me echó de casa en plena nevada, solo porque comí un pedazo más de pollo frito que mi hermanito. Días después, él, que era arqueólogo, desenterró mi cuerpo. Ni me reconoció, aunque bueno, me faltaba la cabeza. Tenía hasta la misma cicatriz que yo, pero ni caso le hizo. Lo peor vino después: mi madre extrajo mi corazón y lo exhibió como material de estudio para sus alumnos, y demostró: —Miren todos, este es un ejemplo perfecto de una enfermedad cardíaca congénita. Vamos a estudiarlo. Sin embargo, ella siempre me había dicho que me reconocería sin importar en lo que me convirtiera. "Ahora solo queda mi corazón. Mamá, ¿todavía puedes reconocerme?", con cierta curiosidad pregunté con mi alma.
Cuento corto · Drama Realista
4.3K leídosCompleted
Leer
Añadido
Renacimiento: ¡Les daré su mericido castigo a los traidores!

Renacimiento: ¡Les daré su mericido castigo a los traidores!

En mi vida anterior, una compañera de trabajo le pidió a mi marido que le dejara acoplar en el coche en sus viajes de ida y vuelta al trabajo, a mí no me hacía ninguna gracia, pero mi marido me dijo: —Vamos, vivimos en una comunidad, no me cuesta nada, no seas antipática. Y seis meses después, esa mujer se quedó embarazada y tuvo un aborto espontáeno en nuestro coche, el médico negó con la cabeza, diciendo: —¿Cómo pueden tener relaciones sexuales en el embarazo temprano? ¿Relación sexual? Si su marido estaba en el extranjero por negocios... Mientras yo aún estaba en shock por esa información, ella y mi marido me acusaron de ser quien conducía, tras lo cual fui apuñalado locamente por el marido de esa mujer, que había vuelto a toda prisa del extranjero. Cuando abrí los ojos de nuevo, regresé al día en que esa mujer quería acoplarse en nuestro coche.
Cuento corto · Reencarnación
4.2K leídosCompleted
Leer
Añadido
Cuando el mundo entero se volvió loco por mí

Cuando el mundo entero se volvió loco por mí

Morí el día que gané el Gran Premio Mundial de Doctorado en Medicina. A las tres horas de mi muerte, mis padres, mi hermano y mi prometido acababan de regresar a casa tras la fiesta de cumpleaños número dieciséis de mi hermana. Mientras ella publicaba en las redes sociales una foto familiar celebrando su cumpleaños, yo yacía cubierta de sangre en el sótano cerrado y sin ventilación, intentando deslizar la pantalla con la lengua para hacer una llamada de auxilio. Entre mis contactos de emergencia, solo mi prometido respondió—lo que significaba que mis padres y mi hermano habían bloqueado mi número. Cuando contestó, solo dijo: —Isabela, la fiesta de cumpleaños de Camila es muy importante. No vuelvas a intentar atraer nuestra atención con excusas inútiles, y deja de hacer berrinches. Colgó, apagando la última chispa de esperanza de mi supervivencia. Mi corazón dejó de latir al ritmo del tono de ocupado. Era la centésima vez que elegían a mi hermana, la centésima vez que me abandonaban. Me decepcionaban… y esta vez sería la última. Estaba tendida en un charco de mi propia sangre, sintiendo cómo cada respiración se hacía más débil… Creían que, una vez más, huir de casa era solo mi manera de desahogar mi descontento, y pensaban que bastaría con regañarme para que, como en las 99 veces anteriores, regresara sin protestar. Pero esta vez no sería así. Porque no me fui de casa. Siempre estuve… en el sótano de mi propia casa.
Cuento corto · Romance
4.1K leídosCompleted
Leer
Añadido
Canceló nuestra boda 66 veces, decidí dejarlo

Canceló nuestra boda 66 veces, decidí dejarlo

Estuve siete años con Andrew, mi novio cirujano. Celebramos 66 bodas, pero él siempre las canceló por culpa de Selena. La primera vez ocurrió cuando Selena administró la dosis equivocada a un paciente; Andrew me pidió que lo esperara y yo lo hice todo el día. La segunda fue cuando Selena resbaló en la ducha. Estábamos a punto de intercambiar los anillos y, sin pensarlo, él me dejó plantada frente a las burlas de los invitados. Organicé 65 ceremonias seguidas y, en cada una, Selena encontraba un pretexto para llevárselo. En la boda número 65, Selena aseguró que su perro agonizaba y que ella también quería aventarse por la ventana; mi mamá se alteró tanto que le dio un infarto… y aun así no logramos retener a Andrew. Después, Andrew se arrodilló ante toda mi familia para suplicar perdón: —Solo me da lástima Selena, porque es huérfana; a quien amo de verdad es a ti. Le concedí la última oportunidad, pero volvió a decepcionarme. Me rendí por completo: decidí separarme de él y me uní a un grupo internacional de ayuda médica. Desde entonces, jamás volvimos a vernos.
Cuento corto · Romance
4.0K leídosCompleted
Leer
Añadido
Anterior
1
...
3132333435
...
50
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP