Suya por Decreto Lunar
Elena Moore una experta en construir muros. Como especialista en ciberseguridad protege los datos más valiosos del mundo;una mujer con el corazón destrozado, protege lo poco que queda de su autoestima. Huyendo de una ruptura devastadora, Elena busca refugio en el aislamiento helado y silencioso de Finlandia. Su plan simple: trabajar en remoto, olvidar su dolor y reconstruir su corazón en soledad.
Pero los bosques del norte esconden secretos que ningún firewall puede bloquear. Porque su llegada despierta a una bestia ancestral que ha dormido durante casi dos siglos.
Mikael Berg es el Rey Alfa de todas las manadas del norte. Letal, inmensamente rico, dueño de un imperio de diamantes y un ejército letal, está acostumbrado a que el mundo tiemble a su paso. Pero cuando el aroma de Elena golpea sus sentidos, el Rey desaparece y solo queda el Lobo: hambriento, irracional y desesperado. Después de 180 años esperando en agonía silenciosa a su mate, encontrarla en una frágil humana no es un inconveniente; es un desafío.
Mikael no quiere cortejarla con flores; quiere marcarla, poseerla y reclamarla en cada superficie de su mansión aislada.
Para Elena, la atracción es una fiebre que consume su lógica. Mikael derriba sus defensas no con palabras, sino con una lujuria cruda y salvaje que la obliga a redescubrir su propio cuerpo. En los brazos del Alfa, Elena dejará de ser la chica rota para convertirse en el objeto de una devoción oscura y perversa.
Entre sábanas de seda y pieles de lobo, Elena descubrirá que los cuentos de hadas son reales, pero el príncipe no es azul... es una bestia insaciable dispuesta a destrozar a cualquiera que intente tocar lo que es suyo.
La ciberseguridad puede detener a un hacker, pero nada detiene a un Alfa cuando ha encontrado a su presa.