Mundo ficciónIniciar sesiónMe enamoré profundamente de Agustín, sin embargo él ponía una distancia enorme entre nosotros, su excusa era que soy menor de edad y que me lleva 12 años, pero yo no bajé los brazos, lo iba a conquistar a cualquier precio. Sabía que me deseaba, eso lo veía en sus ojos, por lo que decidí acorralarlo cada vez que tuve la oportunidad. Cuando cumplí 18 años, todo cambió, tuve su amor incondicional, sin embargo nunca pensé que tendría que ser yo, la que con mucho dolor, lo abandonaría. *En Argentina se utiliza el término Pendeja/o para referirse a una mujer u hombre joven, o adolescente, puede ser en forma amigable o despectiva.
Leer más«Alchester es mi dios.»
Esto era lo que pensaba Galilea.
Mientras el resto de la manada encontraba motivos para señalarla, él había sido la única excepción. Desde siempre la trató con una amabilidad que nadie más le ofrecía.
Jamás se burló de su figura robusta ni del enorme lobo que habitaba en su interior, un espíritu tan corpulento que volvía su transformación más pesada. Aquello la había convertido en el blanco de las risas y los desprecios.
El día en que cumplió dieciséis años, cuando su loba maduró para reconocer el lazo, descubrió que Alchester era su compañero destinado.
Y aunque esperó el rechazo de su parte, eso nunca sucedió. Él aceptó que ella era su mate, pero lo mantuvieron en secreto.
Los años transcurrieron y Alchester siguió tratándola bien. Hasta que, siendo ya adultos, compartieron por primera vez una noche de intimidad.
Fue entonces cuando Alchester le sostuvo el rostro entre las manos y le hizo una promesa que Galilea grabó en el corazón.
—Eres mi compañera, nada cambiará eso. Cuando herede el puesto de Alfa, te presentaré ante todo el Clan como mi Luna. Nadie volverá a humillarte.
Ella le creyó, porque era el único que jamás la había mirado con desdén. A su lado imaginó un futuro distinto.
Sin embargo, la realidad terminó siendo mucho más cruel que cualquiera de sus temores.
La mañana en que Alchester asumió oficialmente el liderazgo del Clan Caerleon, convocó a toda la manada para un anuncio.
—Los he reunido para presentar a la loba que gobernará este Clan junto a mí. La futura Luna de Caerleon... es Tania.
Galilea escuchó aquella afirmación. No hubo confusión. No hubo duda. Solo la certeza de que cada promesa había sido una mentira.
Entre la multitud, Alchester encontró su mirada, y sonrió. No era una sonrisa avergonzada ni arrepentida, parecía la expresión de alguien completamente satisfecho con la herida que acababa de provocar.
Galilea abandonó el lugar antes de que las lágrimas la traicionaran frente a todos. Corrió hasta el pequeño cuarto que ocupaba como criada dentro del castillo y pasó el resto del día encerrada entre aquellas cuatro paredes.
Cuando cayó la noche, unos golpes rompieron la quietud. Al abrir la puerta, encontró a Alchester esperándola.
—¿Qué hace aquí, Alfa? —preguntó inclinando la cabeza, pero sin ocultar la amargura en su voz—. No imaginé que me buscaría después del anuncio de esta mañana.
Alchester cruzó el umbral y Galilea retrocedió por instinto. Él cerró la puerta y la observó en silencio durante unos segundos.
—¿De verdad creíste que alguien como tú podía convertirse en la Luna de este Clan?
Galilea alzó la vista. Sus ojos, hinchados por el llanto, aún conservaban el brillo de una esperanza que se negaba a extinguirse.
—Nunca soñé con ocupar un lugar tan importante —respondió con la voz quebrada—. Fue usted quien me hizo creer que era posible. Confié en sus palabras... porque somos mates.
Alchester soltó una risa y acortó la distancia entre ambos.
—Entonces ya comprendiste que jamás ocurrirá. Será mejor que destierres esa fantasía de una vez. ¿Cómo podría una loba con tu aspecto gobernar a mi lado? La Luna debe inspirar admiración y despertar respeto, Tania lo consigue sin siquiera proponérselo. Es hermosa, elegante, cualquiera queda cautivado por ella. Su sola presencia honra el puesto que ocupará.
Sus ojos la recorrieron de abajo para arriba.
—Tú, en cambio... No eres más que una vergüenza.
Aquellas palabras terminaron de fragmentar la frágil fortaleza que Galilea intentaba conservar y las lágrimas comenzaron a caer sin descanso.
No comprendía qué había ocurrido con el lycan que durante años la protegió del desprecio de los demás. Frente a ella ya no quedaba rastro de aquel Alchester. Solo permanecía un desconocido cuya crueldad parecía no tener límites.
—Si me despreciaba tanto, ¿por qué nunca me rechazó? —preguntó entre sollozos—. ¿Por qué me hizo tantas promesas? ¿Por qué me convenció de que algún día estaría a su lado?
—Porque desde el principio tenía un propósito contigo. Venganza.
El color abandonó el rostro de Galilea.
—¿Venganza...? No lo entiendo. ¿Qué placer le da burlarse así de mí? ¿Qué daño le he hecho?
Alchester le sujetó el cabello y la obligó a que levantara el rostro.
—¿Ya olvidaste quién fue tu madre? Ella fue la amante de mi padre —expuso—. Esa mujer lo engañó haciéndole creer que tú eras su hija. Mientras él la llenaba de privilegios y consentía todos tus caprichos, mi madre y yo fuimos quienes conocimos su peor lado. La vi consumirse día tras día... hasta perder la razón.
En realidad, Alchester no mentía. La madre de Galilea, Airi, se embarazó del que en ese entonces era el Alfa, Frederick. Le hizo creer que esperaba un hijo suyo.
Galilea nació siendo una cachorra regordeta, pero Frederick la adoraba de igual manera pues estaba loco de amor por Airi.
Pero Airi murió, la verdad salió a la luz. Galilea no era hija del Alfa Frederick.
Frederick, cegado por la humillación, la despojó de cualquier privilegio y la obligó a servir como criada dentro del castillo.
Desde entonces, Galilea creció escuchando los mismos insultos.
«Eres igual que tu madre.»
«La sangre de una zorra nunca cambia.»
«Si no fueras tan gorda, ya estarías seduciendo hombres como ella.»
Solo una persona había permanecido a su lado. Alchester. O eso creyó.
—Al menos no todo fue una pérdida de tiempo —agregó él—. Tú y yo la hemos pasado muy bien, al menos para eso sirves como mi mate.
Galilea sintió que el estómago se le revolvía.
—Eso es lo único que puedo ofrecerte —continuó él con frialdad—. Que ocupes el mismo lugar que tu madre siendo mi amante. Tan zorra como ella lo fue.
By AnyLlegó por fin el día de mi casamiento.Tendría que decir nuestro casamiento, pero Agustín me dio los gustos en cada detalle.Me llevó Willy hasta el altar para entregarme en los brazos de mi amado.Me encantaba ver la cara de Ivana, tan emocionada por mi casamiento y tan enamorada de su marido, al que ella consideraba el hombre más bello del mundo, Willy no se quedaba atrás, la miraba con amor y deseo.Creo que basé mi pareja en el amor que ellos se tienen y busqué tener los mismos estándares para mi matrimonio y para mi propia felicidad.Mi padre fue con Paula, a quién se le notaba el embarazo, debía estar de algunas semanas más que yo.No vivían juntos, al menos, no completamente, porque él sabía que no podía abandonar a Lito.Mi hermano iba a cumplir los 18, más o menos cuando Paula estuviera por dar a luz, ojalá que no nazca el mismo día.Entré a la iglesia del brazo de Willy.Estoy emocionada, escuchar la marcha nupcial me puso la piel de gallina.A medida que nos acercaba
By AnyCamino al estudio, me dejó en la fábrica, faltaba un mes para que comience a cursar nuevamente.No quise manejar, no me siento del todo segura.En LUDIVA había mucho trabajo, Marito estaba prácticamente efectivo, no creo que después de enterarse que es gay, Agus le siga teniendo celos.-Pendeja, pasa esta semana, nos acomodamos y planificamos tu casamiento y en septiembre...me caso yo.Tanto Ivana como yo saltamos sobre Ludmi y la abrazamos, parecíamos tres locas gritando, hasta se sobresaltó Sofía, que estaba durmiendo en la oficina de Ivana, hubo que calmarla, es fácil con la mamá al lado, se calma tomando teta.-Ahora y antes de arrancar a full con el trabajo, contanos qué pasó con Agustín.Le conté que fue Marito quien le dijo que yo estaba embarazada y qué Agus lo había visto besándose con un travesti en Katy´s, les aclaré que no había ido a buscar a otra mujer, sino a emborracharse, que hacía días que estaba borracho, al parecer ya lo sabían.Ivana no sabía que mi papá me
By AgustínTodos pasamos al salón donde se desarrollaba el lunch.Nos mezclamos con los demás invitados.Los periodistas entrevistaron a mi pendeja, le preguntaron si ese era su lanzamiento como modelo, Ivana y Ludmila estaban con ella y Ludmi, dijo muy orgullosa que Any rechazó una campaña de ropa interior, nombró a la famosa y excelente marca, porque no le interesaba ser modelo, pero que si necesitaban hacer una campaña en LUDIVA, la modelo de las fotos de las prendas de suaré y de noche, sí, iba a ser Any.Mi pende negaba con la cabeza, sonriendo.Fue en el único momento que la dejé escapar de mis brazos y fueron unos pocos minutos.Se fueron retirando todos y quedamos los de siempre, más mis padres, que también habían sido invitados, estaban junto al padre de Willy, ya que se conocían desde siempre.Los chiquitos del grupo, estaban juntos en la casa de Willy, así estaban todos tranquilos y si pasaba algo, iban a salir corriendo para el mismo lugar.Lito se acercó a nosotros.-¡¡¡P
By AgustínNo sé en qué momento me dormí, ni recuerdo cómo llegué a mi cama, cuando me desperté, sentí un cuerpo cerca mío.-Pendeja.Digo yo, acercándome al cuerpo que tenía al lado.-Salí, pelotudo ¿Tengo cara de mujer?-¿Qué hacés acá?-¿Estabas tan borracho que te olvidaste de todo?Me incorporé, sentándome en mi cama.Lo miré sin comprender demasiado que pasaba, hasta que los recuerdos vuelan hacia mi mente.-¿Está embarazada?¿Marito es puto?¿No me la robo?¿Ella me ama?¿Voy a ser papá?Hago mil preguntas, más para mí que para él.Carlos se ríe a carcajadas.-Idiota.Le digo.-Dejaste embarazada a tu pendeja y el idiota soy yo.-Mierda, la dejé embarazada ¿Por qué no me lo dijo?-Tenía miedo que le pidieras que aborte.Mi cara de espanto no hizo mella en la sonrisa de Carlos.-Te la pasás diciendo que no querés tener hijos y algunas veces, hasta decías que existe el aboroto.-Para los demas, jamás la haría pasar por un aborto a mi pende.-¿Para qué mierda lo decís?-Es que de verd





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