Bajo su mirada: El contrato millonario
Elena Rivas vive al límite. Con una deuda que no le pertenece y una familia que depende de ella, se encuentra atrapada en un callejón sin salida. Hasta que aparece Damián Blackstone, un magnate cuya fortuna solo es superada por su frialdad.
Damián tiene un secreto: una cicatriz en el alma que le impide entregarse físicamente a una mujer. Un trauma del pasado lo dejó marcado, convirtiendo el contacto íntimo en una amenaza. Ahora, su único escape es el control absoluto y el voyerismo. Él no busca amor; busca el placer de observar lo que no puede tocar.
El Contrato: Diez millones de dólares. La condición es simple pero devastadora: Elena deberá entregarse a otros hombres bajo su estricta supervisión. Damián elegirá los escenarios, los hombres y las reglas, observando cada encuentro desde las sombras de su santuario privado.
Lo que comenzó como un experimento de control y una transacción comercial, se transforma en una espiral peligrosa. Elena, sumisa por necesidad pero de corazón indomable, empieza a despertar en Damián algo que él juró nunca volver a sentir. La satisfacción de observar se convierte en una obsesión asfixiante.
Damián no quería enamorarse, pero ahora no puede dejar de mirar. Y Elena descubrirá que estar bajo la mirada de un hombre obsesionado puede ser más peligroso —y excitante— que el contrato mismo.