Nunca volveremos a estar juntos
Durante tres años de matrimonio con Oliver Chevalier, Katherine estuvo condenada a un matrimonio invisible. En su tercer aniversario, cansada de humillaciones y engaños, decidió que ya era suficiente. Firmó los papeles de divorcio, dejando atrás la jaula de cristal para recuperar su libertad.
Después de unos meses, gracias a sus logros como reconocida arquitecta, recibió una invitación a una exclusiva fiesta de máscaras. Sin nombres. Sin rostros. Bajo el disfraz de la diosa Artemisa, conoció a un hombre apuesto con máscara de lobo que la hizo suspirar. La atracción entre ellos fue tan instantánea y salvaje que rozaba lo irreal.
Una noche de pasión y desenfreno, con la promesa de nunca revelar sus nombres, parecía destinada a ser la mejor noche de su vida… hasta que, a la mañana siguiente, bajo la luz del sol, descubrió algo que la desmoronó.
El amante perfecto que la hizo sentirse viva, deseada y más mujer que nunca… era Oliver. El mismo hombre que ella juró despreciar hasta la muerte.
En desesperación, huyó pensando que no dejo rastro de ella, sin imaginar que detrás había dejado un simple objeto desencadenando algo impensable… ahora Oliver ha despertado obsesionado con la misteriosa "Artemisa" que desapareció de su cama. El despiadado CEO está dispuesto a remover cielo y tierra para encontrar a la mujer que lo hechizó... sin sospechar que la diosa que busca desesperadamente es la misma esposa "insignificante" a la que acaba de exigirle que abandone su casa.