Mundo de ficçãoIniciar sessãoMylene siempre ha vivido en su pequeña granja en el campo, lejos de las luces brillantes de la ciudad. Pero todo cambió cuando su media hermana le obligó a tomar su lugar casarse con Leo, el playboy y futuro heredero de la mayor empresa chocolatera del país. Pronto se entera de que los abuelos de ambas familias acordaron ese matrimonio por una razón de peso entre ambas familias que ella desconocía. Aunque el matrimonio es solo una formalidad, Mylene se siente abrumada por la idea de casarse con un extraño y vivir en la ciudad. Pero con la presión de su familia y el futuro de su granja en juego, acepta el trato. Sin embargo, cuando comienzan a vivir juntos, descubre que Leo no es el playboy superficial que esperaba. Sin embargo, el camino hacia la felicidad no será fácil. Mylene y Leo tendrán que lidiar con las complicaciones de un matrimonio de conveniencia y las expectativas de ambas familias, mientras intentan mantener la fachada de un matrimonio feliz.
Ler maisPodía ver al rubio dando vueltas de un lugar a otro, haciendo llamadas e intentando encontrar una habitación en algún hotel cercano, pero su cara de preocupación indicaba que no estaba teniendo éxito en su búsqueda.Mientras tanto, todos los que habían asistido al funeral ya se habían ido del lugar después de la ceremonia, lo que hacía que la búsqueda de un hotel fuese aún más difícil.La luz del sol comenzaba a desvanecerse en el horizonte, lo que aumentaba la presión de Leo, quien quería encontrar una solución lo antes posible.Antes de que todos se retiraran del lugar, Leo había hablado con Mylene en privado sobre la situación. Ambos estaban preocupados de que su familia pudiera hacer trampas en la lectura del testamento, y que lo mejor sería quedarse lo más cerca posible para evitar cualquier tipo de engaño.Así que habían decidido no tomar el avión de regreso a casa esa noche y en cambio, quedarse en un hotel cercano al lugar del funeral.Pero ahora, la búsqueda de un hotel se ha
El rubio era conocido por su actitud jovial y su aparente fortaleza. A menudo ocultaba sus emociones y se mostraba como un hombre perfecto, pero ella sabía que había mucho más detrás de esa fachada.Ella había aprendido a leer su lenguaje corporal y a notar incluso los cambios más sutiles en su comportamiento. Podía ver a través de su máscara de fortaleza y entender que había momentos en los que se sentía vulnerable y triste.Mientras lo observaba desde lejos, podía notar como aquellos ojos azules tenían un destello de melancolía.A veces, el rubio parecía llevar todo el peso del mundo sobre sus hombros, como si se sintiera responsable de hacer todo bien y no permitirse mostrar debilidad. Pero ella sabía que era importante que se permitiera sentir sus emociones y que no tenía que ser fuerte todo el tiempo.Se levantó del sofá y se acercó a Leo con paso lento. No quería hacer que se sintiera incómodo, pero al mismo tiempo, no podía ignorar la sensación de que tenía que preguntarle si t
Mylene se sentía un poco confundida y molesta por la actitud de su hermana. A pesar de que Irene parecía estar tratando de ser amable y educada, podía sentir una energía incómoda entre ellos. Era como si su hermana quisiera recordarles que originalmente ella era quien debería estar con Leo, no ella. Se preguntó si había alguna intención detrás de las palabras de Irene, o si simplemente estaba siendo paranoica. Por otro lado, los padres de Irene observaban la escena con una sonrisa maliciosa, como si estuvieran disfrutando del espectáculo. Mylene no podía entender por qué sus padres parecían estar disfrutando de la situación, y se preguntaba si había algo más que ella no sabía. Comenzó a sentir una sensación de inquietud, como si su familia estuviera tramando algo que ella no podía entender. Intentó descartar esos pensamientos, pero no pudo evitar sentir que algo andaba mal.Podía sentirse en el aire que tenían algo entre manos. De repente, Irene se alejó y comenzó a caminar hacia d
Mylene se quedo de piedra al oír las palabras de la rubia, sintió como su boca se secaba y como su estomago se revolvía levemente.Trató de disimular su incomodidad y siguió abrazando a Irene, aunque no podía evitar sentirse un poco tensa. Se preguntó si Leo había escuchado lo que había dicho Irene y si también se sentiría incómodo al respecto.En ese momento, Irene se separó del abrazo y corrió hacia los brazos de su madre, quien estaba parada a pocos metros de distancia.Todavía en shock por la situación. Leo, que estaba parado cerca de ella, notó su expresión.-¿Estás bien, Mylene? -preguntó el rubio, con preocupación.-Sí, sí estoy bien. -respondió Mylene, con una voz débil.Pero Leo sabía que no era cierto. Él conocía a Mylene lo suficientemente bien como para saber que algo le estaba molestando. Se acercó un poco más a ella y le puso una mano en el hombro.Mylene no podía evitar pensar en la rubia y en lo que había dicho sobre Leo. Finalmente, decidió preguntarle directamente.-





Último capítulo