Adam no podía dejar de pensar en Jaya. Una vez más se cumplía esa premisa, cuando ya creía tener superada esa gran pérdida, la de no tenerla a su lado. Las posibilidades de volver con ella se difuminaron con el pasar del tiempo.
Imaginó muchas veces tenerla de frente, pero jamás pensó, ni por un instante, que fuese de este modo tan agreste y lleno de dudas. Ahora dentro de su carro se preguntaba qué estaba ocurriendo en ese matrimonio, qué estaba pasándole a Jaya Takur.
—Debes abrirme la puert