—La última vez que hablé con tu tío Klaus, los mencionó a ustedes dos. —La joven dejó de sonreír y escuchó con atención, ahora mirándolo con curiosidad—. Él me habló de boda. ¿Tienen planeado casarse y no han dicho nada? ¿O a eso vinieron, a buscar complicidad para formalizarlo?
Liliana se sorprendió mucho con esas palabras.
—¿Qué? —exhaló ella—. ¿Qué está diciendo, señor Karim?
Él se echó a reír. Miró las manos de la mujer, viéndolas vacías.
—Deje que te busque algo de beber...
—No —atajó ella