—¿Mi tía? —murmuró incrédula.
En su momento, Ginesa había sido la única que, aquella fatídica noche, logró sacarla con vida del infierno que consumió a toda la familia La Torre.
Fue también quien la llevó a una organización secreta para que se entrenara y pudiese vengar la muerte de sus padres y de sus tres hermanos.
De no ser por ella, Daisy habría corrido el mismo destino trágico que el resto.
Al fin y al cabo, Ginesa era la única pariente de sangre que le quedaba en el mundo.
Sin embargo, por