«Jamás besé a Frigg.»
Recordaba la vez de hace tres años, que no contaba porque sucedió sin que él siquiera se diera cuenta. Así que, técnicamente, no estaba mintiendo. Pensó que había llegado la hora de decírselo todo a Daisy.
—No solo no la toqué nunca —añadió con voz profunda—, sino que mis sentimientos por ella tampoco son…
—¡Hermana, hermana! —La voz alterada de Blanca retumbó tras la puerta, cortando en seco lo que Fernando estaba a punto de confesar.
En cuanto Daisy oyó a Blanca, soltó a