El invierno se instaló sobre Londres, pero dentro de la Fundación Aurora, un nuevo tipo de calor se generaba: el de la colaboración a escala nacional. La iniciativa "Comunidades Sostenibles" había echado a andar, y el edificio, antaño un refugio íntimo, se había convertido en un vibrante centro de formación. Los primeros grupos de líderes comunitarios, arquitectos sociales y activistas urbanos llegaban de todas partes del país, sus maletas llenas no solo de ropa, sino de esperanzas y de las pr